Lidia Muñoz, del blog Un Papelito, ha conseguido animar al cocinillas que llevo dentro y voy a dedicar parte del fin de semana a preparar esta receta, que si me sale bien podría convertirse en un buen regalo de cumpleaños para el rubio. A ver qué tal, no parece muy complicada y los ingredientes son fáciles de encontrar, por lo que no debería salirme mal. ¡A por ello! Pussar och kramar!
Ingredientes:
125 g de margarina
1 yogur blanco griego
2 vasitos (del yogur) de azúcar
2 huevos
4 vasitos (del yogur) de leche entera
2 vasitos (del yogur) de harina
Mucha canela en polvo
Preparación:
Paso 1: Derrite un poco la mantequilla en un bol grande (será donde mezcles todos los alimentos después), métela unos 10 segundos como máximo en el microondas, pero sin pasarte.
Paso 2: Añade el yogur al mismo bol de la mantequilla y mézclalo.
Paso 3: Añade el azúcar y mézclalo también.
Paso 4: Añade los huevos y vuelve a mezclar.
Paso 5: Añade la leche y de nuevo mézclalo.
Paso 6: Por último añade la harina, mezcla un poco y bátelo todo, esta vez con la batidora.
Paso 7: Una vez que todo quede bien batido, vierte el contenido en un recipiente de horno no muy alto (piensa que tu quesada debe tener dos o tres centímetros de alto) y espolvoréalo con abundante canela hasta que quede totalmente cubierto.
Paso 8: Precalienta el horno a 150 ºC y luego mételo durante una hora a esta misma temperatura. El tiempo también depende del horno que tengas. Si puedes encender sólo la resistencia de abajo del horno perfecto, pero si tu horno no te lo permite, tápalo con un papel de plata para que no se queme la canela y ponlo en la parte inferior.

























